29 marzo 2011

EL SAUNA, BENEFICIOS, CONSEJOS Y PRECAUCIONES


Un sauna proporciona numerosos beneficios. Pero de igual forma también conlleva una serie de riesgos cuando no se le da el uso adecuado.
En un sauna la temperatura oscila entre los 80 y los 100 grados centígrados. El hecho de que no se produzcan quemaduras responde al hecho de que se combina con una humedad muy baja (calor seco).
Pasos a seguir para utilizar un sauna correctamente:
* Higienízate con agua templada, para que entres en el sauna con la piel mojada y limpia.
* Siéntate en el banco inferior, espera a que empieces a sudar entre 10 y 15 minutos.
* Sal de el sauna y dúchate con agua fría.
* Recuéstate en el banco superior de el sauna y relájate (como si estuvieras en un centro de masaje) durante 10 minutos.
* Dúchate de nuevo, con agua fría y puedes luego volver a entrar otros 5 minutos.
* Luego de esto, toma una ducha fría, frotándote con una manopla exfoliante para limpiar la piel de sudor, impurezas y células muertas.
* Abrígate bien y recupérate despacio, porque la bajada de tensión enlentece tus movimientos. No realices ejercicios bruscos.
* Hidrátate tomando pequeños sorbos de agua o una bebida energizante.
Beneficios del sauna
- Elimina toxinas y aumenta las defensas. Abre los poros y elimina del cuerpo metales pesados (plomo, mercurio, zinc, níquel, cadmio, etc). También elimina alcohol, nicotina, sodio, ácido sulfúrico y combate el colesterol.
- Aumenta las defensas y elimina virus y células tumorales.
- Libera endorfinas y por lo tanto ayuda a combatir el insomnio y el stress.
- Mejora la función cardiovascular, ya que dilatar los vasos capilares obliga a bombear al corazón con mas fuerza para mantener la presión sanguínea.
- Mejora la artritis. Ejerce un efecto positivo sobre el sistema locomotor y el estado psicoemocional aliviando el dolor artrítico.
- Ayuda en general a: reducir la celulitis y adiposidades, torceduras, neuralgias, bursitis, espasmos musculares, rigidez articular y en general dolencias óseo-musculares.
Precauciones
El sauna puede resultar ser peligroso para quienes padecen determinadas enfermedades del corazón, ya que sudar abundantemente provoca que se concentren también los fluidos corporales, por lo que la sangre se torna más densa y esto puede provocar un ataque cardiaco.
Por ello, los especialistas recomiendan tanto en caso de hipertensión como en personas cardiópatas consultar con el médico la conveniencia o no de acudir a el sauna.
Otro dato muy importante arrojan estudios realizados en EEUU, que demuestran que los bebés nacidos de mujeres que utilizan el sauna con frecuencia presentan el doble de probabilidades de padecen espina bífida, a consecuencia del excesivo calentamiento del útero. Por ello, se advierte de que la mujer embaraza no debe acudir a saunas y quienes planeen quedarse embarazadas deberían limitar cada sesión a 15 minutos entre periodos de enfriamiento.
Durante la sesión no beba líquidos, ya que no se produciría la desintoxicación corporal.
No realice ejercicios de gimnasia dentro de el sauna, ni se dedique a conversar demasiado.
* No se duche después de el sauna con agua caliente. Hágalo con agua templada.

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