22 agosto 2011

ESPASMO MUSCULAR

El espasmo muscular o calambre es un contracción involuntaria de los músculos que puede hacer que estos se endurezcan o se abulten. 

Suele mejorar o desaparecer realizando ejercicios de estiramiento de la zona afectada, descansando y tomando algún tipo de relajante muscular o antinflamatorio.
En el caso de las personas que realizan mucho ejercicio o un ejercicio continuado es recomendable tomar bebidas rehidratantes que contiene los iones que necesitan los músculos para disminuir la fatiga o para recuperarse antes. 

Síntomas
Cuando se presenta un espasmo muscular, se siente muy tenso y algunas veces se describe como un nudo. El dolor puede ser intenso y debilitante. Cuando se presenta en lugares poco comunes como la espalda o los brazos, se puede incriminar al estrés o al exceso de ejercicio.

Tratamiento
Al primer signo de espasmo muscular, se recomienda suspender la actividad e intentar estirar y masajear el músculo afectado. En un principio, el calor ayuda a relajar el músculo, aunque la aplicación de hielo puede servir después de presentarse el espasmo inicial y cuando el dolor se haya reducido. En caso de que persista el dolor en el músculo, se pueden utilizar medicamentos antinflamatorios no esteroides y, en casos más graves, el médico puede prescribir medicamentos antiespasmódicos o relajantes musculares. Después del tratamiento inicial, se debe determinar la causa del espasmo para evitar que recurra y si existe compromiso de un nervio irritado, es posible que sea necesario recurrir a la fisioterapia o incluso a una cirugía.

La causa más común de calambres musculares asociados con actividades deportivas es la deshidratación, por lo que, a menudo, la rehidratación con agua o bebidas para deportistas resuelve el problema.

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