16 mayo 2011

HISTORIA DEL ANILLO DE COMPROMISO

La historia del anillo de compromiso data de muchos años y viene desde la Antigüedad. El fundamento de esta tradición radica en la creencia de que la futura novia lucirá un anillo en el dedo anular ya que se creía que este dedo era el único por el que pasa la vena que llega al corazón.

El anillo simboliza el camino que el novio tiene hacia el corazón de la novia. Además se utiliza para simbolizar el nivel de compromiso real y romántico que posee la pareja. El anillo de compromiso no es requisito indispensable para que un compromiso entre dos personas quede sellado. Lo importante del compromiso es que tanto la novia como el novio posean un elemento que atesoren como símbolo de esa unión. En la época Medieval, el hombre que deseaba casarse con una mujer debía entregar a la familia de ésta, una parte de su patrimonio llamada dote. En algunas culturas, esta tradición continuó utilizándose hasta no hace demasiado tiempo. Las joyas y las piedras preciosas eran piezas de mucho valor económico ya que en ese momento histórico no existía la moneda como se utiliza hoy en día. Las joyas y las piedras preciosas simbolizaban así un compromiso serio del pretendiente hacia la novia y su familia. Si el pretendiente le regalaba a su novia un anillo o sortija de diamantes y ella lo usaba en el dedo anular de su mano, era un indicio de que la novia deseaba casarse con el novio en un plazo menor a un año.

El anillo tenía como misión además proteger a la novia de los malos espíritus que pudieran acecharla. Luego, con el paso del tiempo, este símbolo se volvió costumbre y tradición. En el siglo XV, nace la costumbre de entregar un anillo de compromiso de casamiento con la historia del archiduque Maximiliano de Austria que le entregó a María de Borgoña un anillo para pedirle matrimonio. Luego de un tiempo, se casaron y como su matrimonio fue duradero, el anillo de compromiso que le había regalado se convirtió en un símbolo de fidelidad y amor. El anillo de compromiso por excelencia es el anillo de diamantes. Los griegos creían que estas piedras preciosas eran fragmentos de estrellas. Algunos afirmaban que eran lágrimas de los dioses. Se cree que la tradición de adquirir un diamante como anillo de compromiso proviene de una creencia muy antigua que decía que el centelleo de los brillos del diamante eran los latidos del corazón que se encontraba lleno de amor. A pesar de todas estas historias tan antiguas, hoy en día se conserva la tradición de que los novios regalen a sus novias un anillo con diamantes incrustados en el momento en que desean solicitarles la famosa pregunta.

Diseños de anillos de compromiso
Existen muchas otras gemas que son igual de bonitas y que se pueden utilizar también en una sortija de compromiso. Algunas de estas piedras preciosas son: el rubí, el zafiro, la esmeralda, la amatista o las perlas. Cualquiera de estas opciones sirve para la creación de bellísimas sortijas de compromiso y dejará más que feliz a la pareja que desee sellar su compromiso a través de un anillo. Pero, si de diamantes se trata, los anillos de compromiso se eligen de acuerdo a cuatro características: corte, claridad, color y quilates. El tamaño promedio de un diamante para un anillo de compromiso es de 0,75 quilates. Los quilates representan el peso que la piedra incrustada posee. El corte del diamante hace referencia a la forma que se le ha dado a la piedra. La claridad se clasifica de acuerdo a una escala determinada: perfectos, defectuosos son los polos extremos de esta escala. El color del diamante se clasifica de acuerdo con una escala cuyos niveles extremos son el incoloro y el amarillo. El anillo de compromiso simboliza una unión que durará toda la vida.

Como las características físicas de las personas pueden modificarse con el paso del tiempo, muchas veces, resulta necesario modificar la medida del anillo de compromiso. Para realizar un ajuste al tamaño del anillo, se deberá recurrir preferentemente a la joyería en donde se ha adquirido el producto. Siempre es preferible que un joyero profesional y con experiencia realice este ajuste para que no se dañe a la piedra ni se noten las modificaciones que se le harán a la pieza. Depende el material del que el anillo esté compuesto, será la técnica aplicada para su ajuste. En los anillos de compromiso de oro o de plata se martilla suavemente el anillo alrededor del eje medidor. Esto servirá para achicar la medida del anillo. Muchos joyeros no aplicarán nunca esta técnica sobre platino ya que es un metal mucho más duro que la plata y que el oro. Para agrandar un anillo el joyero puede optar por realizar una incisión en el anillo y agregar material suplementario. Si este ajuste no se realiza de manera prolija pueden llegar a notarse las soldaduras en el anillo. Un joyero profesional no permitirá que se vea ninguna imperfección y dejará los defectos fuera de la vista.

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