18 agosto 2008

MITOS Y REALIDADES SOBRE EL CEREBRO

MITOS


* Beber no destruye neuronas. Beber en exceso durante muchos años da lugar a que se reduzca el tamaño del cerebro pero, por lo general se trata de un fenómeno reversible. El vino tinto puede incluso proteger el cerebro, al reducir el riesgo de derrames cerebrales, siempre y cuando la dosis oscile entre dos vasos a la semana.

* La mitad izquierda no es "racional". Esa región de la corteza cerebral es la que produce el lenguaje y resuelve los problemas, pero ello no quiere decir que sea la "mitad racional". La parte izquierda del cerebro necesita lógica y orden, hasta el punto de que, si algo no tiene sentido, lo habitual es que el cerebro invente una explicación verosímil.

* Los ciegos no oyen mejor. No gozan de unas condiciones mejores que las personas videntes para identificar los sonidos, aunque sí es cierto que tienen una mejor memoria, especialmente para el lenguaje. También son más diestros en la localización de sonidos débiles. Ambas
habilidades pueden ayudarles a reconocer mejor todo aquello que les rodea.

* Escuchar a Mozart no hace más listo a un bebé. Este mito surge de una investigación realizada entre estudiantes de enseñanza superior que detectó que esa actividad producía un efecto limitado, que duraba sólo media hora. Sin embargo, aprender a tocar un instrumento musical se asocia con un incremento de la capacidad para el razonamiento espacial.

* Las vacunas no causan autismo. En varios países, suprimir el componente de las vacunas que se aseguraba que causaba autismo no ha tenido ningún efecto en los índices de diagnóstico del autismo. Por lo general, el autismo está causado más bien por la herencia de una multiplicidad de genes defectuosos.

* Los pliegues exteriores no guardan relación con la inteligencia. Las circunvoluciones o relieves están más bien relacionadas con el tamaño del cerebro, porque gracias a esa disposición cabe más cerebro en un espacio más reducido. En los cerebros más grandes, la corteza contiene asimismo más materia blanca, las fibras de asociación que conectan regiones distantes del cerebro.

* Es falso que sólo empleemos el 10%. En Estados Unidos, esta aseveración apareció por primera vez en los escritos de Dale Carneige, un autor de libros de autoayuda que no era científico. Carneige citó mal un pasaje del psicólogo William James, quien en realidad había afirmado que utilizamos apenas una fracción del potencial del cerebro.

El mito del 10% es la falsa creencia sobre el cerebro más extendida, pues apela a nuestro deseo de mejorar. Algunas encuestas han descubierto que esto es lo que piensa la mayoría de las personas de Estados Unidos y de Brasil. Hoy en día los científicos saben que la totalidad del cerebro es necesaria para su funcionamiento normal, tal como demuestran las consecuencias de los derrames o daños cerebrales. Incluso el daño limitado a una parte muy pequeña del cerebro puede detectarse por los síntomas neurológicos.

VERDADES

* El ejercicio físico favorece al cerebro en la vejez. Hace que el oxígeno y la glucosa sigan fluyendo cuando la persona envejece. Practicarlo de forma regular mejora el funcionamiento del cerebro en las personas mayores, que pueden sufrir problemas de planificación y de pensamiento abstracto porque la corteza frontal se reduce con la edad.

* Es capaz de sintonizar sonidos. Resulta complicado utilizar el teléfono móvil en un lugar ruidoso. Taponarse el otro oído con un dedo no da resultado. En lugar de eso, tápese el micrófono del aparato para oír mejor. Este truco aprovecha la capacidad del cerebro para separar
las señales que le llegan desde diferentes lugares.

* Reaccionamos antes de pensar. A menudo nos damos cuenta de nuestra respuesta a un acontecimiento sólo cuando ya hemos comenzado a reaccionar. Por ejemplo, si se pide a un grupo de personas normales que reaccionen a un estímulo visual, éstas suelen indicar haber adquirido conciencia del estímulo medio segundo después de comenzar a reaccionar. De esta manera, la conciencia actúa como una especie de intérprete que proporciona información retrospectiva sobre nuestras acciones.

* Cada vez que recordamos algo, borramos y rescribimos el recuerdo. Ello que permite que, al final, recordemos cosas que en realidad no han ocurrido jamás. Eso explica por qué es frecuente que diferentes personas recuerden los mismos hechos de manera diferente.

* La tensión crónica hace perder la memoria. Una excitación emocional incrementa la acumulación de detalles importantes en la memoria de largo plazo. La tensión nerviosa activa la secreción de unas hormonas que actúan sobre el hipocampo y la amígdala para reforzar la memoria. La tensión crónica, por el contrario, puede dañar el hipocampo y dar lugar a pérdidas permanentes de memoria.

* El picante no da calor aunque haga sudar. El receptor gustativo que identifica la capsicina, el compuesto químico que hace que la comida sepa picante, detecta también las temperaturas elevadas. Ésta es la razón por la que los alimentos fuertemente especiados hacen sudar. Las terminaciones nerviosas sensibles a la capsicina están repartidas por todo el cuerpo, como cualquiera puede comprobar simplemente tocándose los ojos con los dedos después de haber picado unas guindillas.

* Estornudar tras un orgasmo es un "fallo" cerebral. A muchos hombres les sucede de forma frecuente. La razón es que las ramificaciones cerebrales son una maraña intrincadísima que puede llevar a que extraños cruces de cables produzcan movimientos reflejos diferentes. Otro efecto producido por lo mismo: una de cada cuatro personas estornuda cuando mira una luz resplandeciente como, por ejemplo, el Sol.

* Nadie puede hacerse cosquillas a sí mismo. La razón es que el cerebro propio predice lo que cada cual va a sentir en respuesta a sus propias acciones. Se puede aprovechar esta facultad del cerebro para defenderse de que le hagan cosquillas a uno: basta con poner una mano encima de la mano de la otra persona mientras las hace.

* Quien sufre abusos durante la infancia es más vulnerable al estrés. Se ha descubierto en experimentos con ratas (lo que podría trasladarse a los humanos) que una buena crianza las hace de adultas menos vulnerables al estrés al reducirse la intensidad de las respuestas de su sistema de hormonas del estrés. Una mala crianza aumenta el riesgo de depresión, ansiedad, obesidad, diabetes, hipertensión y dolencias cardiacas.

* Los videojuegos mejorar el funcionamiento cerebral. Estudiantes de Enseñanza Superior que juegan regularmente a este tipo de juegos son capaces de registrar más objetos en un estímulo visual breve que los que no juegan. Además, los que juegan reelaboran la información más rápidamente, reconocen más objetos de un golpe y pueden cambiar de tarea con mayor facilidad.

* No memoriza el temario del examen de una sentada. El cerebro retiene información durante más tiempo si se hacen descansos entre sucesivas tandas de estudio. Dos sesiones separadas de estudio pueden facilitar que se asimile el doble de conocimientos que una única sesión de la misma duración total.

* El amor es una droga. Las regiones del cerebro que causan las drogadicciones también reaccionan a estímulos positivos naturales como el amor. Estas regiones ayudan a los animales a establecer vínculos con sus iguales –lo que puede explicar las razones de su existencia–, a pesar de los daños colaterales que causa una adicción.

* Los orgasmos nos hacen ser más confiados. La oxitocina, una hormona que se libera durante el orgasmo, hace que aumente la confianza entre las personas en las relaciones sociales. Personas a las que se les suministró oxitocina pulverizada por vía nasal presentaron dos veces más probabilidades de entregar dinero a otra persona que las que no recibieron el tratamiento, lo que da a entender que la experimentación de orgasmos puede influir en la toma de decisiones.

* Los hermanos pequeños tienen más probabilidades de ser homosexuales. De hecho, tener un hermano mayor es el factor conocido que puede predecir mejor la homosexualidad. La presencia de un feto masculino puede hacer que las mujeres embarazadas produzcan anticuerpos contra algunas moléculas que determinan la orientación sexual. En embarazos posteriores el anticuerpo podría inhibir esta molécula.

* El dolor reside en el cerebro y puede controlarse. La actividad cerebral determina totalmente la sensación de dolor y su intensidad. Los científicos están intentando emplear imágenes del cerebro y técnicas de retroalimentación para enseñar a las personas a activar por su propia cuenta las zonas del cerebro que controlan el dolor.

En un experimento se logró que el cerebro de un experto en meditación inhibiera su respuesta al pinchazo de una aguja en la mejilla. Este método podría emplearse para que los enfermos de dolor crónico redujeran la sensación de malestar activando voluntariamente el efecto placebo.

Reacciones:

0 comentarios: