29 septiembre 2006

LINFOMA

celula Originally uploaded by kanulk.
Preámbulo El tejido linfático
El tejido linfático está formado por diversos tipos de células del sistema inmunológico que ayudan principalmente a combatir infecciones. El tejido linfático se encuentra en muchas partes del cuerpo descritas a continuación. El tipo de célula que más comúnmente se encuentra en el tejido linfático es el linfocito. Existen dos tipos principales de linfocitos, denominados linfocitos B (células B) y linfocitos T (células T). Aunque ambos tipos pueden ocurrir en células de linfoma, los linfomas de células B son mucho más frecuentes que los linfomas de células T.
Las células T y B normales realizan diferentes funciones en el sistema inmunológico. Las células B ayudan normalmente a proteger al cuerpo contra los gérmenes (bacterias o virus) porque producen proteínas llamadas anticuerpos. Los anticuerpos se unen a la bacteria o virus y atraen otras células del sistema inmunológico, así como a otras clases de glóbulos blancos que rodean y digieren a los gérmenes cubiertos con el anticuerpo. Los anticuerpos también atraen ciertas proteínas de la sangre que pueden destruir a las bacterias.
Existen varios tipos de células T, cada una de ellas con una función especializada. Algunas células T normales ayudan a proteger al organismo contra los virus, los hongos y algunas bacterias. Las células T reconocen sustancias específicas encontradas en las células infectadas por los virus y las destruyen. También pueden liberar sustancias denominadas citocinas que atraen otros tipos diferentes de glóbulos blancos de la sangre que digieren a las células infectadas. Se cree que las células T también destruyen algunos tipos de células cancerosas, así como a las células de órganos trasplantados. Algunos tipos de células T desempeñan una función en la estimulación o inhibición de las actividades de otras células del sistema inmunológico.
Las células B y T normales se pueden reconocer con pruebas de laboratorio que identifican ciertas sustancias características en las superficies de las células. Ciertas sustancias se encuentran únicamente en las células B y otras únicamente en las células T.
También se pueden reconocer mediante estas pruebas de laboratorio diversas etapas de desarrollo de las células B y T. Esta información sobre los tipos de linfocitos es útil porque cada tipo de linfoma tiende a parecerse a un subtipo particular de linfocitos normales en un cierto nivel de desarrollo. El primer paso para considerar las opciones de tratamiento es determinar el tipo de linfoma que tiene la persona. ¿Que es un linfoma? Un linfoma es una proliferación maligna de linfocitos (células defensivas del sistema inmunitario), generalmente dentro de los nódulos o ganglios linfáticos, pero que a veces afecta también a otros tejidos como el hígado y el bazo. Dicho de otra forma, es un cáncer que se inicia en el tejido linfático. Durante el desarrollo de esta enfermedad se produce una merma en el funcionamiento del sistema inmunitario (las células encargadas de la defensa del organismo) que puede ser más severa cuanto más se haya diseminado la enfermedad. Además, si la médula ósea se ha visto afectada pueden producirse anemia u otros cambios en las células de la sangre.
Tipos
Existen dos tipos principales de linfoma. El linfoma de Hodgkin o enfermedad de Hodgkin. Todos los demás tipos de linfoma se denominan linfomas no Hodgkin.
Una vez determinado el tipo de linfoma, éste se clasifica según su pronóstico (probabilidad de recuperación) por grados: bajo, intermedio y alto.
Sin embargo, un sistema más nuevo, denominado sistema REAL, divide los tipos de linfoma de acuerdo con su comportamiento clínico en tres categorías: indolente, agresivo y altamente agresivo:
- Los linfomas indolentes tienden a crecer de forma lenta. Aun sin ningún tratamiento, los pacientes con este tipo de linfoma con frecuencia viven muchos años sin presentar problemas a causa de la enfermedad. Para algunos de estos pacientes, no se recomienda ningún tratamiento hasta que se desarrollen síntomas.
- Los linfomas agresivos y altamente agresivos crecen más rápidamente. Sin tratamiento, la esperanza de vida de estos pacientes es de semanas o meses. Afortunadamente, la mayoría de los linfomas agresivos y altamente agresivos responden bien a la quimioterapia y muchos de ellos se curan.
Síntomas
Por regla general los linfomas se presentan como ganglios linfáticos aumentados de tamaño, que cuando aparecen en zonas accesibles como el cuello, las axilas o la ingle se pueden palpar evidenciando su tamaño aumentado.
En otras ocasiones los ganglios afectados están muy internos (abdomen, mediastino...) y pueden pasar desapercibidos por lo que el diagnóstico es más difícil y sólo se consigue cuando aparecen otros síntomas (fiebre, pérdida importante de peso...) que obligan a realizar estudios más exhaustivos.
Tratamiento
Actualmente la base del tratamiento de los linfomas son la quimioterapia y la radioterapia aunque están apareciendo otras modalidades terapéuticas prometedoras. Es muy importante realizar un diagnóstico preciso y un buen estudio de extensión de la enfermedad, que nos permitan tener todos los datos necesarios para decidir el tratamiento más adecuado.

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1 comentarios:

Mich dijo...

Ay Dio! Te dije que yo soy hipocondriaca! A mi se me inflaman mucho los ganlios ;(